Intoxicación en el gato - Parte II

Autor:  Juan  Rejas López  Página Web: » Univer. León: Dpto. Patología Animal

gato inspeccionado por un veterinario

En los casos en que se produzca depresión respiratoria se administrará estimulantes, como el doxapram, si hay cianosis en las mucosas, se aplica oxígeno y ventilación forzada. En casos de depresión más grave y prolongada y/o en los que se bloquea la faringe por mucosidad o restos de vómito, se entubará el animal o, excepcionalmente, se le practicará la traqueotomía, y se aplicará ventilación asistida prolongada con intubación y el empleo de un ventilador mecánico. En casos de depresiones respiratorias menos intensas es beneficioso, y frecuentemente suficiente, suplementar con oxígeno el aire inspirado, hecho que puede realizarse fácilmente colocando el animal en una «tienda de oxígeno» o campana. Es imprescindible igualmente atender el estado del aparato cardiovascular, ya que muchos gatos intoxicados llegan a chocarse a causa de la hipotensión y de la hemoconcentración. Por otra parte será necesario corregir la deshidratación, y los desequilibrios electrolíticos y ácido-básicos. Es también importante vigilar la temperatura del gato intoxicado. Cuando se producen situaciones de hipertermia es preciso considerar si se trata de una ligera hipertermia, que generalmente desaparece con el tratamiento, al corregirse los signos que la provocan (por ejemplo en los casos de convulsiones), o si bien se trata de hipertermia profunda, la cual debe ser directamente tratada, ya que persiste al tratamiento de otros síntomas. Esta hipertermia se corrige mediante fluidoterapia, lavado de los animales con agua tibia, e incluso lavados de estómago y enemas con agua templada, sin que esto ocasione problemas de inducción de hipotermia.

La hipotermia se trata aplicando calor al animal, pero con cuidado, ya que al calentar el animal, sobre todo si presenta síntomas de choque, la dilatación vascular de los capilares cutáneos puede provocar disminución de la presión sanguínea. En los casos en que se produce sobreexcitación del SNC (excitación, agresiones, aumentos de la respuesta ante estímulos externos, temblores musculares, convulsiones, etc.) se puede controlar esta sintomatología mediante la administración de diazepam. En casos de sobreestimulación del SNC por anfetaminas, o en exposiciones a alucinógenos, las pentotiacinas pueden ser sedantes muy eficaces.

Cuando se producen depresiones severas del SNC, a causa de la ingestión de sedantes, narcóticos, anticonvulsionantes y otras toxinas, en los gatos no se deben utilizar estimulantes del SNC,. Estos gatos deben ser desintoxicados y tratados con soporte respiratorio y cardiovascular, así como con el antídoto apropiado.

Si el gato ha sufrido pérdida de sangre y/o de fluidos, será preciso reponerlos. Para eliminar el dolor se administrará un analgésico. Cuando los animales que permanezcan tumbados, será necesario cambiarlos de lado cada 4 horas para tratar de evitar la congestión pulmonar hipostática. Además las zonas corporales sometidas a presión recibirán masajes para evitar la aparición de úlceras por presión. Si aparece diarrea grave, ésta se puede controlar con la administración de una mezcla de carbón activado (que absorberá el tóxico), caolín y agua.

Si el animal es asintomático o si esta estabilizado se deberá realizar el tratamiento descontaminante.

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