En los casos en que se produzca depresión respiratoria se administrará
estimulantes, como el doxapram, si hay cianosis en las mucosas, se aplica oxígeno
y ventilación forzada. En casos de depresión más grave y prolongada y/o en los
que se bloquea la faringe por mucosidad o restos de vómito, se entubará
el animal o, excepcionalmente, se le practicará la traqueotomía, y se aplicará
ventilación asistida prolongada con intubación y el empleo de un ventilador
mecánico. En casos de depresiones respiratorias menos intensas es beneficioso,
y frecuentemente suficiente, suplementar con oxígeno el aire inspirado, hecho
que puede realizarse fácilmente colocando el animal en una «tienda de oxígeno»
o campana. Es imprescindible igualmente atender el estado del aparato cardiovascular,
ya que muchos gatos intoxicados llegan a chocarse a causa de la hipotensión
y de la hemoconcentración. Por otra parte será necesario corregir la deshidratación,
y los desequilibrios electrolíticos y ácido-básicos. Es también importante vigilar
la temperatura del gato intoxicado. Cuando se producen situaciones de hipertermia
es preciso considerar si se trata de una ligera hipertermia, que generalmente
desaparece con el tratamiento, al corregirse los signos que la provocan (por
ejemplo en los casos de convulsiones), o si bien se trata de hipertermia profunda,
la cual debe ser directamente tratada, ya que persiste al tratamiento de otros
síntomas. Esta hipertermia se corrige mediante fluidoterapia, lavado de los
animales con agua tibia, e incluso lavados de estómago y enemas con agua templada,
sin que esto ocasione problemas de inducción de hipotermia.
La hipotermia se trata aplicando calor al animal, pero con cuidado,
ya que al calentar el animal, sobre todo si presenta síntomas de choque, la
dilatación vascular de los capilares cutáneos puede provocar disminución de
la presión sanguínea. En los casos en que se produce sobreexcitación
del SNC (excitación, agresiones, aumentos de la respuesta ante estímulos
externos, temblores musculares, convulsiones, etc.) se puede controlar esta
sintomatología mediante la administración de diazepam. En casos de sobreestimulación
del SNC por anfetaminas, o en exposiciones a alucinógenos, las pentotiacinas
pueden ser sedantes muy eficaces.
Cuando se producen depresiones severas del SNC, a causa de la ingestión
de sedantes, narcóticos, anticonvulsionantes y otras toxinas, en los gatos no
se deben utilizar estimulantes del SNC,. Estos gatos deben ser desintoxicados
y tratados con soporte respiratorio y cardiovascular, así como con el antídoto
apropiado.
Si el gato ha sufrido pérdida de sangre y/o de fluidos, será preciso
reponerlos. Para eliminar el dolor se administrará un analgésico. Cuando
los animales que permanezcan tumbados, será necesario cambiarlos de lado
cada 4 horas para tratar de evitar la congestión pulmonar hipostática. Además
las zonas corporales sometidas a presión recibirán masajes para evitar la aparición
de úlceras por presión. Si aparece diarrea grave, ésta se puede controlar
con la administración de una mezcla de carbón activado (que absorberá el tóxico),
caolín y agua.
Si el animal es asintomático o si esta estabilizado se deberá realizar el tratamiento
descontaminante. |