En los casos en que el animal ha sufrido exposición cutánea, limpiar
el contaminante lo mejor posible, utilizando guantes y medidas preventivas para
evitar intoxicarnos accidentalmente. Cuando el veneno es pulverulento, está
indicado cepillar a conciencia el animal y aspirarlo profundamente. Después
lavarlo con jabón suave y agua templada. Si el tóxico es líquido utilizar guantes
de goma mientras manejamos al enfermo. Si además el contaminante es oleoso,
como por ejemplo aceite mineral o alquitrán, podemos utilizar como solvente
aceite vegetal caliente para facilitar la eliminación del producto.
Después de lavar al gato tendremos siempre la precaución de secarlo totalmente
para evitar que padezca hipotermia.
En el caso de que se hayan expuesto mucosas, como la conjuntiva, se
procederá a lavarlas durante 20 ó 30 minutos con agua o solución salina fisiológica.
Cuando se sabe, o se tiene la sospecha fundada, que el animal ha ingerido
el tóxico, adoptaremos las medidas oportunas para evitar la absorción del
veneno en el tracto gastrointestinal, bien mediante el vaciado de su contenido,
bien mediante la absorción y neutralización del tóxico por parte de otro compuesto,
o por una combinación de ambas técnicas.
El procedimiento de evacuación gástrica resulta eficaz si se practica antes
de las 4 horas posteriores a la ingesta, incrementándose este tiempo, a 12-28
horas, cuando el tóxico posee efectos anticolinérgicos (retrasa el vaciado gástrico),
o si el «tóxico» forma una concreción o masa en el estómago (aspirina), ya que
en estos casos se retrasa se evacuación gástrica.
Se puede eliminar el contenido gástrico bien mediante eméticos, o mejor por
medio de lavados gástricos, única solución por otra parte en los animales que
no respondan a la administración de eméticos.
Cuando se decide administrar eméticos hay que considerar cuándo realizó el
animal la última comida, y si hace más de dos horas y el animal es asintomático,
se le debe administrar una pequeña ración de comida muy jugosa antes de inducir
el vómito.
Antes de inducir el vómito es importante adoptar algunas precauciones. Así,
no se debe hacer vomitar a un gato que como consecuencia de la intoxicación
presente vómitos, ni tampoco si el veneno ingerido es un corrosivo. Tampoco
se realizará si muestra síntomas que nos indiquen peligro de neumonías accidentales
por aspiración, o si la toxina puede provocar cuadros de excitación, convulsiones,
etc., ya que el emético puede contribuir a precipitar los ataques.
Por otra parte el resultado terapéutico de la emesis es muy variable, ya que
existen datos de que únicamente se elimina con el vómito el 40-50% de la «química
del estómago».
El agua oxigenada al 3% se utiliza como emético por su acción como irritante
gástrico, a dosis de 2 ml/kg vía oral, y si el vómito no se produce antes de
transcurridos 10 minutos se repite la dosis.
La segunda técnica de evacuación gástrica es el lavado de estómago.
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