J.R. GARCÍA, E. YNARAJA
*Clínica San Francisco de Asís. Madrid.
Introducción
La peritonitis infecciosa felina (FIP) es una enfermedad inmunomediada producida
por un coronavirus felino. Descubierta hace más de 30 años (Holzworth,
1963) todavía supone, hoy en día, una fuente de problemas en cuanto
a su origen, incidencia, epidemiología, diagnóstico, prevención
y tratamiento.
Sin embargo, en los últimos años se ha realizado un avance importante
en la comprensión de una enfermedad que, sin tener una alta incidencia,
es una de las grandes olvidadas en nuestra práctica clínica diaria.
Etiología
El agente causal de la FIP es un coronavirus. Cuando se realizó este
descubrimiento (Ward 1970) parecía que la enfermedad iba a ser finalmente
clarificada, pero en 1981 se descubrió otro coronavirus felino antigénicamente
indistinguible del primero (Pedersen et al), y que no producía FIP. A
raíz de este descubrimiento, surgieron las más variadas hipótesis
sobre la etiología del proceso.
Actualmente se conocen los siguientes datos:
1. Relación entre el virus de la peritonitis infecciosa felina (FIPV)
y el coronavirus entérico felino (FECV).
Existen dos coronavirus felinos conocidos: FIPV y FECV. Ambos son virtualmente
el mismo virus desde el punto de vista genético y antigénico.
Sin embargo uno de ellos (FIPV) desarrolla una enfermedad mortal y el otro (FECV)
sólo una leve enteritis.
Actualmente está aceptado que el FIPV es un virus mutante del FECV aunque
todavía no se ha descubierto la mutación responsable del aumento
de patogenicidad del virus. Este hecho concuerda con los resultados de estudios
recientes (1) en los que se ha comprobado que la incidencia de peritonitis infecciosa
felina es la misma en comunidades felinas seropositivas tengan o no una historia
previa de FIP.
Para complicar este cuadro hay otros dos datos importantes:
• Existen diferentes líneas de FIPV, desde las que son prácticamente
avirulentas o producen FIP en una minoría de gatos hasta las que originan
una mortalidad del 100% en los gatos infectados (23).
• Todos los coronavirus felinos, ya sean FECV o FIPV pertenecen a dos
serotipos distintos clasificados en función de la facilidad (serotipo
I) o dificultad (serotipo II) de crecimiento en cultivos celulares. Casi todas
las líneas productoras de FIP pertenecen al serotipo I (15).
2. Relación con coronavirus de otras especies.
El coronavirus canino, virus de la gastroenteritis transmisible porcina y coronavirus
humano del tracto respiratorio pertenecen a un grupo de virus estrechamente
relacionados con los coronavirus felinos aunque parecen estar los suficientemente
distantes para no producir infecciones en los gatos.
Sin embargo, se ha comprobado que algunas líneas de coronavirus canino
pueden infectar a los gatos directamente (McArdle et al, 1992).
3. Persistencia ambiental del FIPV
El virus de la peritonitis infecciosa felina es bastante inestable fuera del
hospedador, siendo inactivado en 24 horas a temperatura ambiente. Sin embargo,
en determinadas condiciones de sequedad sobre una superficie puede mantenerse
infeccioso durante 7 semanas (25).
Afortunadamente el FIPV es destruido por la mayoría de los antisépticos
usados habitualmente (clorhexidina, cloruro de benzalconio, betadine, lejía...). |