Incidencia
La incidencia de la enfermedad es uno de los puntos en los que se observa mayor
discrepancia en los diferentes estudios realizados dado que influyen factores
como la edad o el modo de vida del gato (solitario, con otros gatos...).
En general las cifras se aproximan a una incidencia de 1:5000 gatos en el caso
de que vivan solos y de un 5% en animales que viven en comunidades de varios
gatos (16). Además, se ha comprobado que el riesgo de que un gato desarrolle
FIP diminuye a medida que pasa el tiempo desde el primer contacto con el coronavirus,
siendo infrecuentes las muertes producidas después de 36 meses de la
infección por un coronavirus felino(1).
Cuando se producen muertes más tardías suele deberse a reinfecciones
con otro virus.
En cuanto a la edad la incidencia es mayor entre los 6 meses y 2 años,
siendo la aparición esporádica entre los 5 y los 13 años
y produciéndose un nuevo incremento a partir de los 14 años de
edad (11).
Finalmente no parece existir una predisposición ligada al sexo ni a
la raza aunque es más frecuente encontrar la enfermedad en gatos de raza
debido a su mayor presencia en criaderos.
Transmisión
Se ha comprobado que la excreción de coronavirus por un gato infectado
se produce a través de la heces, secreciones oronasales y posiblemente
a través de la orina.
El modo más común de infección es a través de la
ruta oro-fecal.
Los virus pueden encontrarse en las heces desde el día 2 hasta el día
15 post infección (24), antes por lo general, de que el gato se encuentre
clínicamente enfermo, lo que supone un problema a la hora de prevenir
la transmisión.
Una vez que el gato presenta signos de FIP (más de 15 días de
la infección) no excreta más virus. |