Diagnóstico
El diagnóstico de la peritonitis infecciosa felina no es complicado
en el caso de la presentación húmeda con existencia de un exudado
característico, pero puede ser más complejo en presentaciones
con exudados atípicos o en la forma seca.
Actualmente no existe ninguna prueba laboratorial que ofrezca una sensibilidad
y especificidad suficientes para resultar concluyentes en el diagnóstico
de la enfermedad.
Por tanto debe existir una compatibilidad entre la historia clínica,
sintomatología, analítica y serología para poder decidir
si un gato tiene o no FIP.
Diferentes autores (15, 19) han propuesto sistemas de diagnóstico basados
en algoritmos o en puntuaciones de los datos recogidos, que pueden ser muy útiles
en los casos mas complejos.
1. Historia y sintomatología
En los apartados de incidencia y cuadro clínico aparecen los datos que
pueden hacernos sospechar de la presencia de FIP. Hay que destacar, sobre todo,
la presencia de signos inespecíficos (fiebre resistente a antibióticos,
decaimiento, apatía, anorexia, pérdida de peso...) y de efusiones
pleurales o abdominales.
2. Analítica
• Análisis del exudado peritoneal/pleural:En los casos de FIP húmeda,
puede resultar concluyente, evitando la realización de más pruebas.
El líquido extraído presenta un color claro/amarillento, viscoso,
con fibrina y con una gravedad específica de 1017-1047. Contiene un número
variable de leucocitos (1.600-25.000) intactos (a diferencia de las peritonitis
bacterianas en las que proliferan los neutrófilos degenerados).
Por último, el contenido en proteínas es muy alto, similar al
del plasma (5-8 g/dl). Si se realiza un proteinograma, prácticamente
todos los casos de FIP tienen un porcentaje de gamma-globulina superior al 32%,
un porcentaje de albúmina inferior al 48% y un coeficiente albúmina/globulina
menor de 0.8.
• Analítica sanguínea: Las alteraciones son similares en
FIP húmeda y seca.
Se produce con frecuencia una anemia no regenerativa, leucocitosis con neutrofilia
y linfopenia, y alteraciones en la bioquímica sérica relacionadas
con los órganos afectados (aumentos en GPT, BT, BUN, creatinina...).
Las proteínas plasmáticas suelen estar elevadas (por encima de
7.8 g/dl) y muestran un aumento en la fracción de gamma-globulina (por
encima de 4.6 g/dl). |