Neoplasias de mama en la gata

Autor:  Rubén M. Gatti  Página Web: » Asociación argentina de medicina felina

Introducción

La gata presenta en general cuatro pares de mamas (a veces cinco) ubicadas en forma paralela a lo largo de la región ventral del tórax y el abdomen.

El término Neoplasia se define como una nueva formación de tejido de desarrollo autónomo, que no cumple ninguna función útil y que crece a expensas del organismo. Es sinónimo de tumor, aunque éste es un término más vago pues se refiere a cualquier hinchazón o abultamiento sólido e inespecífico.

El término cáncer, se utiliza casi exclusivamente para denominar las neoplasias de tipo maligno. Como vemos puede haber neoplasias benignas y malignas, esta diferenciación se hace en base a distintos parámetro como la velocidad y forma de crecimiento. Mientras que las primeras lo hacen en forma lenta y expansiva, las segundas son rápidas e invasivas y además forman metástasis, lo que significa que algunas células de ese tumor viajan por vía sanguínea o linfática y colonizan otros órganos, formando un nuevo tumor en esa nueva ubicación.


Neoplasia de mama de 2 cm de largo en la 3º mama izquierda de una gata Europea de 12 años de edad.

En la gata los tumores de mama ocupan el tercer lugar en frecuencia, después de los cutáneos y los del tejido linfático. La mayoría de estas neoplasias (90% aproximadamente) son de tipo maligno (se llaman Adenocarcinomas) y se observan con mayor frecuencia en las mamas pectorales ( anteriores). Su aparición más frecuente es a partir de los ocho a diez años de edad y se ha reportado una mayor proporción de casos en las gatas siamesas.

No hay ningún estudio que afirme que esta enfermedad esta relacionada con el hecho de haber tenido o no crías. Por lo tanto este factor NO TIENE NINGUNA IMPORTANCIA en la aparición de los tumores de mama. Por el contrario, la castración antes del primer celo disminuye el riesgo de contraerlos a un 0,6 % (la misma probabilidad que tienen los machos), pero si se hace luego del año de edad parecería que el riesgo sube al 100 %, esto significaría que una gata castrada luego del año de edad, tienen las mismas posibilidades de tener un tumor de mama que una gata no castrada, estos datos todavía no han sido confirmados totalmente (G. Couto)

La mayoría de las neoplasias de mamas en la gata son Progesterona-dependientes, por lo tanto el uso reiterado de progestágenos podría favorecer la presentación de estos tumores.

Signos clínicos

Las neoplasias de mama en la gata comienzan como pequeños nódulos de consistencia dura dentro de alguna de las mamas, (Fig. Nº 1) pudiéndose palpar fácilmente cuando llegan al tamaño de un grano de arroz. De aquí en adelante se observar un crecimiento lento o rápido dependiendo del tipo de tumor y del estado inmunológico del paciente.

Al ser tan alta la incidencia de las formas malignas, es de esperar un crecimiento relativamente rápido, con gran agresividad hacia los tejidos circundantes, lo que significa invasión de la piel y los músculos adyacentes, con formación temprana de úlceras en un 25 % de los casos.(Fig. Nº 2)

Las metástasis se presentan fácilmente, por lo tanto es importante observar los ganglios linfáticos que drenan las glándulas mamarias porque son las primeras barreras para la diseminación de las células malignas.

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