Introducción
La gata presenta en general cuatro pares de mamas (a veces cinco) ubicadas en forma paralela a lo largo de la región ventral del tórax y
el abdomen.
El término Neoplasia se define como una nueva formación
de tejido de desarrollo autónomo, que no cumple ninguna función
útil y que crece a expensas del organismo. Es sinónimo de tumor,
aunque éste es un término más vago pues se refiere a cualquier
hinchazón o abultamiento sólido e inespecífico.
El término cáncer, se utiliza casi exclusivamente para denominar
las neoplasias de tipo maligno. Como vemos puede haber neoplasias benignas y
malignas, esta diferenciación se hace en base a distintos parámetro
como la velocidad y forma de crecimiento. Mientras que las primeras lo hacen
en forma lenta y expansiva, las segundas son rápidas e invasivas y además
forman metástasis, lo que significa que algunas células de ese
tumor viajan por vía sanguínea o linfática y colonizan
otros órganos, formando un nuevo tumor en esa nueva ubicación.
En la gata los tumores de mama ocupan el tercer lugar en frecuencia, después
de los cutáneos y los del tejido linfático. La mayoría
de estas neoplasias (90% aproximadamente) son de tipo maligno (se llaman Adenocarcinomas)
y se observan con mayor frecuencia en las mamas pectorales ( anteriores). Su
aparición más frecuente es a partir de los ocho a diez años
de edad y se ha reportado una mayor proporción de casos en las gatas
siamesas.
No hay ningún estudio que afirme que esta enfermedad esta relacionada
con el hecho de haber tenido o no crías. Por lo tanto este factor
NO TIENE NINGUNA IMPORTANCIA en la aparición de los tumores de mama.
Por el contrario, la castración antes del primer celo disminuye el riesgo
de contraerlos a un 0,6 % (la misma probabilidad que tienen los machos), pero
si se hace luego del año de edad parecería que el riesgo sube
al 100 %, esto significaría que una gata castrada luego del año
de edad, tienen las mismas posibilidades de tener un tumor de mama que una gata
no castrada, estos datos todavía no han sido confirmados totalmente (G.
Couto)
La mayoría de las neoplasias de mamas en la gata son Progesterona-dependientes, por lo tanto el uso reiterado de progestágenos podría favorecer la presentación de estos tumores.
Signos clínicos
Las neoplasias de mama en la gata comienzan como pequeños nódulos
de consistencia dura dentro de alguna de las mamas, (Fig. Nº 1) pudiéndose
palpar fácilmente cuando llegan al tamaño de un grano de arroz.
De aquí en adelante se observar un crecimiento lento o rápido
dependiendo del tipo de tumor y del estado inmunológico del paciente.
Al ser tan alta la incidencia de las formas malignas, es de esperar un crecimiento
relativamente rápido, con gran agresividad hacia los tejidos circundantes,
lo que significa invasión de la piel y los músculos adyacentes,
con formación temprana de úlceras en un 25 % de los casos.(Fig.
Nº 2)
Las metástasis se presentan fácilmente, por lo tanto es importante observar los ganglios linfáticos que drenan las glándulas mamarias porque son las primeras barreras para la diseminación de las células malignas.
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