Enfermedades respiratorias en gatos

Autor:  Rubén M. Gatti  Página Web: » Asociación argentina de medicina felina

Por: Mª Luisa Palmero Colado

TOS EN GATOS

Patrón bronquial en un gato macho de 3 años que presentaba tos desde hacía tres meses.

Debido a que los gatos pueden estar bastantes horas del día solos, la tos puede pasar desapercibida en muchas ocasiones si ésta no es muy frecuente y si no interfiere con su actividad normal. Podemos a veces encontrarnos con gatos que padecen cuadros avanzados o crónicos la primera vez que llegan a nuestra consulta debido a que la tos puede ser difícil de interpretar para algunos propietarios al ser confundida con arcadas, estornudos e incluso con problemas digestivos si la tos acaba en vómito. También vemos gatos con problemas graves que afectan al parénquima pulmonar como pueden ser pneumonías, compresión pulmonar por derrame pleural, compresiones mediastínicas por masas... y sorprende que la tos no se produzca o bien ésta esté apenas presente. Se debe a que a diferencia con el perro, los gatos no poseen receptores de tos en los alvéolos ni sacos alveolares, por lo que la tos no se produce en estas patologías.
Es muy infrecuente también que las patologías cardiacas en gatos cursen con tos, a diferencia con el perro.
Los receptores tusígenos en los gatos se sitúan en la laringe, tráquea, bifurcación traqueal y grandes bronquios. El estímulo de los receptores laríngeos provoca una tos paroxística y muy frecuente mientras que los cuadros agudos que afectan a receptores de traquea y bronquios, genera una tos menos frecuente pero con gran esfuerzo espiratorio.

VIROSIS RESPIRATORIAS FELINAS

Los gatitos no vacunados que recientemente hayan estado en contacto con otros gatos, bien en criaderos o en la calle, y que presenten tos además de signos oculares y nasales, pueden padecer Rinotraqueitis felina o Calicivirosis felina.
El virus de la Rinotraqueitis felina provoca en el gatito inicialmente ataques agudos de estornudos, seguidos de una conjuntivitis severa y rinitis ambas con gran descarga que llega a ser mucopurulenta. La presencia de costras alrededor de ojos y nariz al desecarse las secreciones es típico de este proceso. La presencia de úlceras en la boca puede ocurrir pero es muy infrecuente. La invasión de traquea y brónquios, con la consiguiente inflamación y producción de exudados, provoca la tos que es mucho más frecuente que en la Calicivirosis.
La infección por Calcivirus, afecta primero a vías altas con secreción ocular moderada y descarga nasal durante unos días. La descarga aunque puede llegar a ser mucopurulenta, no llega a la severidad de la producida en la Rinotraqueitis. La aparición de úlceras de hasta unos 5 mm. en la boca es típico de este proceso, afectando a lengua, paladar y arcadas.
El Calicivirus provoca una bronconeumonía que varíará en severidad en función de la cepa y el estado inmune del gato. Es por esto que la tos es mucho más frecuente en la Rinotraqueitis que en la Calicivirosis ya que en alveolos pulmonares no hay receptores para la tos.
Tratamiento: Es igual para ambos procesos. Debemos mantener al gatito bien hidratado para favorecer la fluidificación y eliminación de las secreciones. El tratamiento con antibióticos de amplio espectro evita la aparición de infecciones oportunistas bacterianas que pueden agravar el cuadro inicial. Los antinflamatorios no esteroideos mejoran mucho el estado general al reducir la fiebre y la inflamación, contribuyendo a una mejoría más rápida.

LARINGOESPASMO

El laringoespasmo en el gato se produce por la presencia de procesos inflamatorios crónicos de la laringe que producen acúmulos de secreciones en la zona o bien al estímulo de los receptores laríngeos con saliva o con pelos deglutidos entre otros agentes. Es un proceso habitual y la mayoría de las veces no requiere de ningún tratamiento si bien en algunas ocasiones, como durante la intubación, puede generar signos graves debido al espasmo de la laringe. El gato adopta una posición en la que extiende la cabeza, se agacha, abre ligeramente la boca y realiza espiraciones contínuas. La duración es variable y generalmente termina deglutiendo aunque en algunos casos finaliza con una arcada. Tras este proceso, reanuda su vida normal.
Los gatos afectados no presentan ninguna otra sintomatología y no se ha encontrado relación con el sexo, edad o raza.
Diagnóstico: Se debe realizar por exclusión de las restantes patologías. El examen físico es completamente normal y las radiografías torácicas no muestran ninguna alteración. Para confirmarla se puede sedar al gato y examinar la laringe encontrándose en algunos casos inflamación difusa de la zona y acúmulo de secreciones.
Tratamiento: En los casos en que sea de presentación esporádica, el propietario puede probar a introducir agua con una jeringa dentro de la boca del gato, lo que le hará deglutir y eliminar la causa que irrita la laringe. Si el proceso es muy frecuente y se detecta gran inflamación de la laringe se puede utilizar prednisona o prednisolona oral a la dosis de 1 mg/kg durante una semana para que se reduzca la sensibilidad de los receptores laríngeos.

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