Feromonas y marcaje territorial
Las feromonas en el gato van muy ligadas a la forma en que este distribuye
su territorio e interactúa con el medio. De esta manera podemos distinguir
en el territorio del gato diferentes campos:
- De actividad en donde se consagra una actividad precisa como cazar, jugar
o eliminar.
- De aislamiento en que el gato evita el contacto con otros individuos que
generalmente corresponden a lugares en altura.
- De agresión centrado sobre el individuo variando su tamaño
dependiendo del estado emocional o fisiológico del gato respondiendo
con agresión ante cualquier invasión (recordemos aquellos pacientes
que no gustan salir de la jaula en nuestra consulta y terminan arañando
incluso al propio dueño).
Dentro de las marcas que cada gato utiliza para definir zonas en su territorio
encontramos las marcas visuales tales como los spots urinarios y los arañazos
y las marcas olfativas a través de las feromonas.Las feromonas corresponden
a cuerpos químicos de bajo peso molecular lo que les permite ser fácilmente
volátiles cumpliendo su función en el órgano vómero
nasal u órgano de Jacobson. Estas feromonas cumplen importantes roles
en el comportamiento de los caninos y felinos, especialmente, en la conducta
sexual y marcaje territorial. De esta manera en el gato podemos clasificar las
marcas con funciones territoriales en tres grupos.
- Marcas territoriales: a través de las marcas urinarias y arañazos,
señalando la presencia de un ocupante permanente. Las marcas urinarias
se correlaciona fuertemente con una reacción emocional o estado de
excitación sexual y no es inhibido por la castración, esto sólo
disminuye la frecuencia y el olor. Por su parte, los arañazos son siempre
realizados sobre objetos visibles y cercanos a los campos de aislamiento.
- Marcas de alarma: emitidas por el gato ante un estrés violento.
Su percepción conlleva a la huída o rechazo. Un punto importante
para la atención clínica es que actúan sobre el individuo
que las emite y también sobre otros gatos que las perciben, por tanto
mientras menos estrés sufra nuestro paciente menos problemas tendremos
con él y con otros gatos que se atiendan en nuestra consulta.
- Marcas de identificación: emitidas sobre objetos inanimados o personas
desconocidas, depositadas al frotar el mentón sobre sus dueños
o el médico veterinario en la consulta (feromonas de la fracción
F3). De esta manera se sabe que las marcas faciales inhiben el marcaje urinario
y que debido al efecto apaciguador de estas secreciones estimulan en el gato
la exploración del medio desconocido y, por lo tanto, es de más
fácil manipulación.
Además de las marcas de identificación depositadas sobre objetos
o personas, el gato también emite feromonas que ayudan al reconocimiento
entre gatos de un mismo grupo lo que desactiva la agresión territorial
(feromonas de la fracción F4), permitiendo ingresar nuevos gatos o caninos
al hogar evitando o disminuyendo los episodios de agresiones.