En la sierra de Madrid -concretamente en San Agustín del Guadalix- se
encuentra ubicado un hospital veterinario cuya principal característica
es que, además de tener una sección dedicada a los animales domésticos,
como los perros y gatos, también tiene un área exclusivamente
dedicada a los caballos, donde se atiende cualquier patología que pueda
tener este animal. El Hospital Veterinario Sierra de Madrid es un referente
para toda España, ya que es uno de los pocos hospitales del país
especializado en caballos.
Los caballos que ingresan en el hospital de San Agustín del Guadalix
provienen de toda España, ya que en el país solamente hay dos
hospitales con las mismas características, situados en Alicante y Sevilla.
Por lo tanto, cuando hay un caballo que requiere cirugía o una hospitalización
prolongada, los veterinarios de cabecera que tratan a los animales los remiten
hasta el Hospital Veterinario Sierra de Madrid, por tratarse de un centro especializado.
La enfermedad más común por la que suele ingresar un caballo
es el cólico, que va desde una dilatación de estómago hasta
una torsión, un vólvulo o a una impactación. En un 70-80
por ciento de los casos, esos cólicos se resuelven médicamente,
pero el 20 por ciento restante requiere intervención quirúrgica,
ya que el caballo es un animal que tiene 30 metros de intestino y es muy sensible
a las alteraciones del sistema nervioso. El hospital recibe también caballos
que necesitan de otras intervenciones quirúrgicas como cesáreas
o fracturas, que ocasionan que el animal esté ingresado una media de
diez o quince días. "El caballo es un animal muy sensible que todo
lo que tiene de bello y fuerte lo tiene de frágil, por lo que suele visitar
con frecuencia el veterinario", afirma Luis de la Osa, cirujano de caballos
y responsable de relaciones externas del Hospital Veterinario Sierra de Madrid.
Anualmente, este hospital realiza cirugías quirúrgicas a 170
ó 180 caballos y trata médicamente a unos 200 equinos a los que
se suman unas 60-70 yeguas que, entre enero y junio, suelen acudir a reproducción,
tanto por monta natural o porque necesitan inseminación artificial. Casi
todos los caballos que entran son de particulares o de sociedades privadas,
a excepción de los que pertenecen a algún estamento oficial como
la Policía Nacional, Municipal y el Ejército.
En este hospital también han ingresado toros, aunque no es lo habitual,
ya que el ganado vacuno, al tratarse de animales de renta o de trabajo, están
sujetos al valor económico del animal, por lo que la mayoría de
las veces los propietarios deciden sacrificarlos, antes que curarlos, cuando
tienen problemas de salud. Respecto a los perros y gatos, las patologías
por las que suelen ingresar en el hospital son muy amplias y cada vez se asemejan
más a las humanas; mientras que los perros suelen necesitar intervenciones
quirúrgicas por cuerpos extraños que se asientan en el estómago
o el intestino delgado, la causa de operación de los gatos suelen ser
problemas urinarios. A su vez, la castración es otra de las causas frecuentes
por las que los dueños suelen ingresar a sus mascotas en el centro y
"últimamente también están aumentando los casos de
tumores, al igual que sucede con los humanos", ha señalado el cirujano
y responsable del área de pequeños animales, Francisco Javier
Ruiz. El tiempo medio de ingreso de los animales domésticos suele ser
de cuatro días, a no ser que haya complicaciones secundarias.
Por otra parte, el área de los animales domésticos del hospital
dispone de una zona para los animales infecciosos, para que no haya contacto
entre los que tienen enfermedades infecciosas como el moquillo y los que no.
Asimismo el centro cuenta con la sala de consulta ambulatoria, zona de rayos
X, quirófano, zona de diagnóstico por imagen, peluquería
y residencia. A su vez, hay un laboratorio común para los animales domésticos
y los caballos donde se realizan analíticas de sangre y orina.
Lógicamente la sección exclusiva de los caballos, dispone de 14 cuadras donde estos animales tienen que pasar su periodo de hospitalización. El hospital cuenta también con servicios de contrastación, valoración y congelación de semen para todo tipo de razas equinas, y un banco propio de almacenamiento y conservación de semen. Asimismo, el centro tiene un quirófano de caballos dotado con una grúa donde se coloca al animal, una vez que está dormido, para trasladarlo a la mesa de operación. Finalizada la intervención quirúrgica, con la grúa se vuelve a trasladar al caballo a la zona de entrada del quirófano, que está totalmente acolchada para que el animal, cuando se despierte de la anestesia, no se haga daño a sí mismo, "ya que se despiertan muy desorientados y se suelen golpear por todas las paredes", recalca Luis de la Osa.