Una vacuna ideal debe conferir una inmunidad prolongada y fuerte a y través de la inmunización activa. Siempre estamos en busca de vacunas que tengan efectos colaterales mínimos, de bajo costo, estables y que puedan ser administradas a un gran número de animales usando una vía de administración apropiada.
Una respuesta inmunológica que se distinga de la conferida por infección natural, es también deseable porque permite al mismo tiempo el control y la erradicación de la enfermedad.
Algunos de estos requisitos, especialmente la alta antigenicidad y, la ausencia de efectos adversos, son frecuentemente incompatibles en algunas vacunas clásicas. Las vacunas vivas pueden presentar riesgos de contaminación o de virulencia no deseable, mientras que las vacunas inactivadas tienden a ser seguras, pero fallan en proporcionar una inmunidad prolongada y fuerte.
La tecnología recombinante permite un enfoque totalmente nuevo para el desarrollo de las vacunas para poder cumplir con los requisitos del USDA en cuanto a pureza, potencia, seguridad y eficacia. Técnicas desarrolladas en los años 70 y perfeccionadas en estas dos últimas décadas, se han aplicado en las vacunas recombinantes para uso veterinario. La siguiente presentación ofrece una revisión del progreso obtenido hasta la fecha y vislumbra lo que depara el futuro.
La microbiología ha dado un giro helicoidal en la última parte del siglo XX. Usando enzimas de origen bacteriana para segmentar al material genético de levaduras, bacterias y virus, los científicos han podido determinar las secuencias genéticas de genes específicos. De hecho, se ha llegado a conocer la secuencia de muchos microbios usando estas técnicas modernas. La caracterización de genes específicos ha resultado en la identificación de la acción específica de los productos de los genes, tales como la virulencia, patogenicidad, inmunidad mediada por células, restricciones del huésped e inducción de inmunidad humoral. Una vez que el material genético se rompa en pequeños fragmentos, puede ser suprimido de ese organismo o recombinado en organismos extraños.
Estas técnicas y este conocimiento recién adquirido permiten a los microorganismos ser modificados y producir una respuesta inmunológica deseable sin los efectos adversos que puedan afectar la salud o la eficiencia productiva del animal vacunado.