Enfermedades comunes en peces marinos

Autor:  Mariano  Pesce  Página Web: » Acuario Marino

Foto cedida por: http://www.microbeworld.org/htm/aboutmicro/what_m_do/profiles/trucksis.htm

La tuberculosis tiene como agente causal al Mycobacterium marinum. Los peces infectados muestran varios signos degenerativos tales como el vientre hundido, las aletas deshilachadas y la piel ulcerada. Lo mejor es deshacerse de los peces enfermos, ya que el tratamiento es muy prolongado. Si decide tratar a los peces, el producto a utilizar es la isoniacida, distribuido a los peces con el alimento como se a descrito para los antibióticos o añadido al agua a razón de 40 mg por cada cuatro litros, repetido cada tercer día con un cambio de agua del 25 %. La curación puede llevar hasta dos meses.

Los quistes
de uno u otro tipo suelen estar causados por protozoos formadores de esporas y no se pueden curar en nuestro estado actual de conocimiento. Los agentes causales más comunes son las especies de Henneguya, Plistophora y Glugea. La única infección fúngica conocida en peces es Ichthyosporidium hoferi, un organismo poco difundido que ataca el hígado y los riñones y más tarde se extiende por todo el cuerpo. Su primera apariencia visible con quistes marrones por encima de la piel. No hay un tratamiento seguro por lo que es mejor deshacerse de los peces enfermos, aunque algunos peces infectados pueden asimilar la enfermedad y vivir con ella indefinidamente.

Los vermes son una molestia ocasional, siendo el más común la Benedenia melleni. Se establece sobre la piel o las branquias y crece hasta un milímetro, causando malestar e incluso heridas abiertas. El tratamiento es difícil; los mejores resultados publicados últimamente han sido con los pesticidas Dibrom, Dipterex y dilos (todos contienen Trichlorfon) a una dosis de 0,25 ppm (0,25 mg por litro). Se mezclan en cuatro litros de agua del tanque que se van añadiendo gradualmente en el acuario. El mismo tratamiento puede probarse con la pulga de agua y los copépodos.

El terciopelo, o enfermedad de los peces de coral, se caracteriza por una tendencia de los peces a frotarse contra los objetos del acuario, una respiración rápida y las aletas prácticamente plegadas. En una inspección mas detallada, puede observarse como los peces tienen una capa como polvorienta sobre toda la superficie corporal, difícil de ver si no es bajo una iluminación oblicua. La causa es el Amyloodinium ocellatum, un protozoo que reside en las branquias y superficie corporal, después de un estadio de natación libre, donde forma quistes que producen mas formas libres. El tratamiento con sulfato de cobre o citrato debe continuar al menos diez días más; mantenga una concentración de 0,15 partes por millón (ppm o mg por litro). El cobre se elimina de la solución muy rápidamente en agua de mar y permanece fijado al substrato o al coral; en consecuencia, la concentración debe controlarse con un kit de cobre. Si no se utiliza dicho kit, es probable que una media dosis añadida a intervalos de dos días sea suficiente para mantener el cobre a un nivel inferior al de toxicidad de los peces, el cual empieza a partir de 0,4 ppm.

El punto blanco es otra infección de branquias y piel. Esta causada por el protozoo Cryptocaryon irritans. Como el terciopelo, tiene una fase de natación libre durante la cual es más fácil eliminarlo. Los tomites libres se depositan sobre el pez y se desarrollan dentro de quistes blancos de hasta 1 milímetro de diámetro. Esto irrita al pez y ocasiona un comportamiento similar al del terciopelo. También es recomendable un tratamiento de cobre.

Las enfermedades bacterianas pueden producir zonas rojas sobre el cuerpo o las aletas las cuales, si no se tratan, pueden resultar en úlceras y podredumbre de las aletas y la cola. Muchas especies de bacterias pueden ser la causa, y el tratamiento es mejor administrarlo a través de un alimento con antibiótico (mientras los peces sean aun capaces de comer). Mezcle cloromicetina preferentemente, o cualquier otro antibiótico de amplio espectro en una porción del 1 % con un alimento adecuado, y distribúyalo dos veces al día. Si los peces no comen, trate todo el tanque con 50-100 mg cada cuatro litros del antibiótico y desconecte el filtro biológico. No utilice aureomicina que forma espuma y se vuelve roja.