| La inseminación artificial es una técnica que desde
hace muchos años permite obtener descendencia de machos o hembras que
de otra forma y por distintas causas no hubieran podido tenerla. Es realizada
con frecuencia en las clínicas de veterinarios especialistas en pequeños
animales tanto para criadores como para particulares que desean tener
descendencia de sus mascotas. Podríamos definir la inseminación artificial
como “El procedimiento a través del cual se realiza
la recolección manual del semen y su colación dentro de la vagina de la
hembra.” Su práctica va siendo generalizada a pesar de las reticencias
por desconocimiento que por otra causa, de criadores y otros profesionales.
La práctica de la inseminación permite obtener camadas de animales que
de otra forma hubiera sido imposible. Pero bien puede difundir y transmitir
múltiples taras o alteraciones genéticas reproductivas indeseables. Por
ello es una técnica que en las perras y gatas debe manejarse con criterios
muy rígidos en cuanto a la elección de los candidatos para la inseminación.
Por poner un ejemplo muy sencillo sería un procedimiento ideal para un
perro, en cambio nunca debería ser usa en un animal
que no pueda realizar la monta por una displasia de cadera, enfermedad
que sabemos tiene un fuerte componente de heredabilidad.
Esta técnica , si bien se practica tanto en perras como en gatas, está
mucho más extendida en las primeras, siendo poco frecuente en las gatas
debido quizás al menor valor económico de estos y a resultar más compleja
la técnica de recolección e inseminación.
PROCEDIMIENTO
La técnica de la inseminación constará de una primera recolección y valoración
del semen en el macho y de la maniobra de inseminación propiamente dicha
de la hembra. Esta hembra deberá estar evidentemente en celo y próxima
a la ovulación, determinada por el veterinario mediante los frotis vaginales
o con determinaciones de hormonas de sangre.
Para la recolección del semen es imprescindible que el macho se encuentre
en un lugar tranquilo, a ser posible conocido por él, en donde no se muestre
nervioso n distraído. Le acercaremos una hembra en celo que actuara como
estimuladora permitiéndole que la huela y que se suba en ella. En ese
momento introduciremos el pene en una vagina artificial realizando
presión por detrás de los “bulbos peneanos” para así completar la erección
y tras los movimientos de acometida que se producirán, llegará la eyaculación.
El semen debe ser valorado mediante el estudio del mismo al microscopio,
que nos permitirá conocer o no deformas anormales.
Este semen puede ser utilizado directamente en fresco, siendo también
posible refrigerarlo para utilizarlo unos días después e incluso congelarlo
para que pueda ser utilizado en varios años. Lo más frecuente es utilizarlo
en fresco pero en el futuro las otras posibilidades irán aumentando al
permitir inseminar hembras con semen de animales que están a mucha distancia
e incluso de machos que han podido morir hace tiempo.
En otros países en la actualidad, existen bancos
de semen de ejemplares de gran calidad genética de distintas razas.
Esto permitirá poder obtener descendencia de por ejemplo machos campeones
de otros países, incluso multiplicar la descendencia de un animal que
destaque por la causa que sea.
Para inseminar a la hembra se eleva el tercio posterior de ésta favoreciendo
la penetración del semen. Se introduce una sonda en la vagina llegando
hasta el fondo de la misma y con una jeringa se impulsa el semen. Posteriormente
se mantiene durante cinco o diez minutos para evitar el reflujo del semen.
La técnica en el caso de los gatos es similar si bien
y como ya explicamos anteriormente, resulta bastante más complejo sobre
todo por la dificultad de manejo de los gatos.
Como indicábamos en la introducción, la inseminación artificial
es una técnica que cada vez se utiliza más, que en el futuro, y con
el uso del semen refrigerado o congelado, abrirá un enorme campo de posibilidades
especialmente para los criadores y profesionales del mundo del perro.
No obstante insistimos en que se debe seleccionar cuidadosamente los ejemplares
para evitar que esta técnica pueda ser causa de difusión de determinadas
taras.
--CAUSAS PARA LA INSEMINACIÓN
ARTIFICIAL--
Las cusas que pueden hacer necesaria la inseminación artificial son aquellas
alteraciones que impiden la fecundación tanto en los machos como en las
hembras, destacando las siguientes:
HEMBRA
- Comportamiento agresivo hacia el macho o conductas que imposibiliten
la monta del macho.
- Malformaciones congénitas o adquiridas de vagina y/o bulba
- Debilidad de las extremidades posteriores que no permiten soportar
el peso del macho en la monta.
- Enfermedades como la artrosis o artritis con las mismas consecuencias.
MACHO
- Agresividad hacia la hembra, ausencia de libido.
- Afecciones o debilidad de las extremidades posteriores.
- Eyaculación precoz.
- Engrosamiento precoz de los bulbos carvenosos que impiden la
penetración
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