Definición
Ingestión de heces del mismo animal u de otro. Común en caninos,
rarísima en felinos. El único comportamiento coprofágico
considerado normal es la ingestión de heces de los cachorros por parte
de su madre (generalmente desde el nacimientos hasta las 3 semanas de vida de
los cachorros), posiblemente para mantener limpia la zona evitando que posibles
depredadores se acerquen atraídos por los excrementos.
Puede considerarse natural (no normal) el que ingieran heces de ungulados en
los que encuentran varios nutrientes que provienen de las fermentaciones del
intestino grueso.
Como consecuencias puede existir infestaciones recurrentes de parásitos intestinales, y en menor frecuencia, gastroenteritis por la ingestión de grandes cantidades de heces de ungulados.
Síntomas
Posibles: halitosis (Mal aliento). Posible poliuria/polidipsia (Mucha orina y mucho tomar agua, anorexia y gastroenteritis como consecuencia de posibles problemas médicos subyacentes a la coprofagia.
Causas
1.- De comportamiento:zona habitable del perro sucia, respuesta al castigo por defecar en lugares inapropiados (imitación del propietario al hacer "desaparecer" las heces), condiciones estresantes como cambios repentinos en el ambiente, disponibilidad de mucho tiempo sin juegos o con baja actividad (aburrimiento)
2.- Médicas: insuficiencia pancreática exocrina (es la causa médica más frecuente). En mucha menor medida, se ha podido también relacionar con: hiperadrenocorticismo, administración de corticoides exógenos, sindrome de malabsorción intestinal, parasitismo intestinal, diabetes mellitus, hipertiroidismo, dietas deficitarias (actualmente no hay suficientes estudios que avalen esta última teoría)
Diágnostico
Debe realizarse un diagnóstico diferencial para determinar la causa que origina la coprofagia.
Tratamiento
El pronóstico depende de la causa, al igual que su tratamiento. Si la causa es etológica (de comportamiento) puede intentarse: