Por: Victoria Carolina Calcagno
Las posibles causas por las que los perros orinan en la casa son variadas; pudiendo ser por enfermedad, ansiedad por separación, problemas de adiestramiento, estímulos provocados por el temor, marcación urinaria, micción relacionada con la excitación y micción relacionada por la sumisión.
La castración es efectiva en un porcentaje elevado para corregir esta alteración. Si esta marcación se da en unos pocos lugares, la práctica de colocar allí comida, agua o la cama del animal puede inhibir ese comportamiento. Obviamente las áreas donde ha "marcado", deben ser higienizadas con meticulosidad. Si se identifican estímulos específicos como por ejemplo la llegada del cartero o visitas; se debe castigar al perro apenas comience la marcación.
Algunos machos pueden estimularse por la presencia de hembras en celo en la vecindad, pudiendo en este caso ser controlados con fármacos específicos.
Cabe recordar que en el caso de gatos; si esta conducta persiste después de la castración, la utilización de feromonas sintéticas en el lugar donde orina es altamente efectiva.
Es importante identificar los estímulos que provocan esto, para minimizarlos, hasta que el animal madure y aprenda a controlarse. En el caso perros con este problema, el castigo físico está contraindicado ya que es probable que esta disciplina intensifique las tendencias del animal a la sumisión.