El parto en la perra

Autor:  Andrés  J. Flores  Página Web: » Hospital Centro Policlínico de Málaga

Por: Drs. Gutiérrez Aragón, J.A., Luengo Ruiz, M. y Flores Alés, A.J.Hospital Centro Policlínico Veterinario Málaga, España.

El parto en la perra y gata

Cámada de perros Setter Irlandés

El gran momento se acerca. Llevamos esperando cerca de dos meses el feliz desenlace de una gestación que en la mayoría de los casos ha sido deseada y tratada con el máximo cuidado. Por ello no debemos considerar al parto como el final de la gestación, sino como un acontecimiento independiente que recordaremos el resto de nuestras vidas, ya sea porque, felizmente, no haya aparecido ningún problema o porque, desgraciadamente, se haya complicado.
Científicamente, el parto se define como el conjunto de fenómenos que tienen como consecuencia la expulsión del o de los fetos y de los anejos fetales en una hembra que ha llegado al término de su gestación.
El presente artículo tiene la finalidad de dar a conocer a los propietarios de perras y gatas gestantes los acontecimientos que podrán observar durante el parto de sus animales, sin entrar demasiado en cuestiones técnicas o razones científicas. Los propietarios expertos considerarán que un artículo de estas características no les servirá para aprender demasiadas cosas nuevas, pero hemos querido dirigirnos a los propietarios primerizos para los cuales cada duda representa un problema insoluble. Por esta razón lo hemos configurado en forma de preguntas, aquellas que nuestros clientes más habitualmente nos hacen en el ejercicio diario de la clínica. Tomaremos como hilo argumental el parto de la perra, indicando cuando fuese menester las diferencias que se presentan en el caso de la gata.

¿Cuándo va a parir?

Tradicionalmente se ha considerado que la duración de la gestación en la perra es de 63 días postcubrición. Si únicamente se ha producido un acoplamiento con el macho y contamos 63 días a partir de la fecha del mismo, podremos obtener la fecha del parto. Sencillo, ¿verdad?. Pues en realidad las cosas no lo son tanto.
Porque generalmente no se lleva a cabo una única cubrición y en ocasiones no se sabe exactamente la fecha de la misma (en el caso de que se haya escapado dos o tres días estando en celo). Si además añadimos el hecho de que los espermatozoides caninos sobreviven hasta 7 días en el tracto genital de la hembra y de que la duración de la gestación puede verse influenciada por la raza y por el número de fetos (una camada numerosa suele acortar la gestación) podremos comprender por qué no puede establecerse con exactitud la fecha del parto. De hecho, se considera normal un parto acontecido tanto a los 58 como a los 68 días postcubrición. Algunos autores consideran que el intervalo del parto normal se puede situar entre los 54 y los 72 días postcubrición. Veámoslo más claramente con un ejemplo: si la cubrición se produjese el día 1 de Enero, el parto podría producirse cualquier día desde el 23 de Febrero hasta el 13 de Marzo, con una máxima probabilidad el 4 de Marzo.
En la gata la duración media de la gestación es de 65 días, con un intervalo de 64 a 69 días, sin que exista diferencia de unas razas a otras. Al igual que en la perra, las camadas numerosas acortan la duración de la gestación.
Naturalmente, el lector puede pensar que no le estamos siendo de gran ayuda. Afortunadamente tiene en su propia casa una magnífica maestra que, si le dedica un mínimo de atención, le indicará con precisión cuándo va a producirse el esperado acontecimiento.
Tanto en la perra como en la gata una semana antes del parto la temperatura corporal (medida en el recto) comienza a descender hasta situarse en 37-381C. La temperatura rectal desciende a menos de 361C (y con frecuencia a menos de 35.51C) aproximadamente de 8 a 24 horas antes del parto. Se han observado fluctuaciones pasajeras en las temperaturas corporales con descensos ocasionales en las temperaturas rectales a 35.51C durante las dos últimas semanas de gestación en perras eutócicas o de parto normal. Aunque puede observarse un breve periodo de hipotermia o descenso de la temperatura en una gestación normal sin estar pendiente del parto, toda perra con hipotermia debe ser cuidadosamente controlada por si hubiera una distocia o parto anormal. Por tanto el descenso de la temperatura corporal es un dato que debe ser tomado con cautela porque, aunque antecede siempre al parto, no nos da un plazo de tiempo exacto para el mismo.
Otro dato que nos ayudará a conocer cuándo se aproxima el momento del parto es la aparición de secreción láctea en las mamas de la hembra. Aunque a menudo tampoco es un signo fiable de parto inmediato, ya que en algunas perras puede aparecer hasta una o dos semanas antes y en otras coincidir con el momento mismo del parto. Frecuentemente, sin embargo, las perras rechazan el alimento uno o dos días antes del parto. Además, la vulva suele ponerse edematosa y aparecer una ligera descarga vaginal. Pero el dato más revelador de que el parto se acerca es que en los dos o tres días que lo preceden la perra cambia su comportamiento normal para adquirir uno muy característico: búsqueda de sitios oscuros y apartados, inquietud y construcción del nido.

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