Una infección respiratoria es una infección bacterial en los
pulmones. La causa está generalmente relacionada a condiciones ambientales
impropias (demasiado frío, demasiada humedad, stress provocado por la
falta del gradiente de temperatura adecuado dentro del terrario, etc.). Si sumado
a esto, el animal no está siendo bien cuidado (el terrario está
sucio, se lo tiene mal o insuficientemente alimentado, etc.) se puede empeorar
la condición, haciéndola más severa y prolongando la recuperación.
Los síntomas de una infección respiratoria incluyen salivación
espesa, excesiva, con feo olor y en casos avanzados, se podrán oír
ruidos (como chasquidos) al respirar e, incluso, el animal puede pasar el tiempo
sentado con su boca bien abierta tratando de hacer ingresar más oxígeno
en sus pulmones. En el caso de las tortugas, los ojos pueden estar congestionados
o acuosos, y la nariz con líquido. Por lo general se ve un burbujeo en
la nariz cuando la tortuga respira.
Como se debe a una infección bacterial, no basta con corregir el ambiente, sino que debemos consultar a un veterinario de reptiles. Tendremos que hacer un tratamiento sistemático con antibiótico y posiblemente debamos brindar soporte nutricional. En algunos casos, si el animal no responde al tratamiento con antibiótico, el veterinario realizará un cultivo para determinar con certeza qué tipo de bacteria lo afecta y así poder prescribir la medicación precisa.
Las infecciones en invierno
Este tipo de infecciones ocurren comúnmente durante el invierno, especialmente
en las serpientes. La causa más común es la falta de control de
las temperaturas dentro del terrario. Si la temperatura baja considerablemente
en el exterior, seguramente habrá un descenso en la temperatura de la
casa y en consecuencia, bajará la temperatura dentro del terrario.
Si son "atrapadas" en sus comienzos, la mayoría de las infecciones respiratorias estacionales pueden ser curadas simplemente agregando fuentes de calor en el terrario (o en la habitación si fuese necesario). Por algunas semanas, la temperatura diurna deberá ser mantenida durante la noche para ayudar a fortalecer el sistema inmune del reptil de modo que pueda combatir la infección. Si dicha infección es moderada o severa, o no se mejora con el procedimiento explicado anteriormente, se debe consultar al veterinario de reptiles.
Alimentación forzada en animales enfermos
Antes que nada, debemos recordar que no se debe forzar a comer a ningún
animal en ninguna circunstancia a menos que sea absolutamente necesario y recomendado
por el veterinario. A veces, los animales enfermos no se alimentan bien, o dejan
de hacerlo. Lo primero que hay que hacer es ofrecer su alimento preferido o
en el caso de las serpientes, una presa más pequeña de lo habitual.
Si no funciona, no estrese innecesariamente al animal tratando de introducir
en su garganta un roedor o un gusano.
La mejor opción, especialmente para las serpientes, es hacer un "preparado nutricional" y suministrarlo vía sonda. El preparado debe constar de alimentos con alto nivel nutricional pero que no caigan como una "bomba" en el estómago vacío de un animal débil (conocemos casos que veterinarios ignorantes que recomendaron alimentar vía jeringa con banana pisada a una iguana, con lo que hicieron que el animal reviente). Dichos alimentos deben ser procesados hasta formar una pasta. Es ideal que el contenido de dicho preparado sea recomendado por un especialista. Una vez que se tiene la pasta, se la pone en una jeringa conectada a una sonda de alimentación y se la introduce en la garganta de animal (se puede lubricar la sonda con vaselina). No hace falta llegar hasta del estómago, pero sí es importante llegar lo suficientemente dentro para que el preparado no pueda ser devuelto. Atención, si no se ha hecho esto antes, recomendamos pedir al veterinario de reptiles que nos enseñe y que nos indique con qué hacer el preparado.
Cómo evitar las infecciones respiratorias
Como cualquier otra enfermedad, especialmente ésta, puede ser fácilmente evitada tomando ciertas precauciones que enumeramos a continuación: