Saurios
Seguimos viendo terrarios en comercios minoristas llenos de iguanas baby,
sin calefacción, con sustrato y humedad inadecuados, con heridas por
agresividad territorial y con dietas penosas. Son estas terribles condiciones
de manejo en algunos comercios las que provocan que los animales estén
inmunodeprimidos y se pongan enfermos a las pocas semanas de ser adquiridos
por el propietario final.
- Quemaduras: El uso de sistemas de calefacción no adecuados (piedras
para iguanas, etc.), sigue siendo causa de estas lesiones. (ver el apartado
de “serpientes”).
- Distocia (“retención de huevos”) y estasis folicular:
se puede ver en nuestro país en los meses de febrero a abril en comercios
donde se tienen iguanas (u otros lagartos), de más de 2 años
a la venta o en exposición. Los folículos ováricos pueden
crecer sin pasar al oviducto permaneciendo en estado de folículo (sin
pasar a huevo), durante meses, dando síntomas de enfermedad inespecíficos:
anorexia, apatía….Se diagnostica fácilmente con radiografías
o endoscopia y el tratamiento requiere cirugía (ovario con o sin histerectomía).
En otros casos los folículos sí maduran y ocurre que los huevos
no pueden salir al exterior (por falta de condiciones ambientales adecuadas,
enfermedad, malnutrición, obesidad…). La radiografía confirma
el diagnóstico y, aunque se puede intentar el tratamiento médico
(oxitocina, prostaglandinas sintéticas, etc), muchas veces hay que
recurrir a la cirugía.
- Enfermedad metabólica ósea (MBD) o hiperparatiroidismo secundario
nutricional: sigue siendo la enfermedad número 1 en algunos comercios
minoristas en donde la información sobre los animales que venden brilla
por su ausencia. Las condiciones de manejo (falta de UVB, malnutrición,
ratio Ca:P no adecuado) y los síntomas clínicos (anorexia, apatía,
fracturas, mandíbula y patas hinchadas…) son muy concluyentes,
aunque a veces hay que recurrir a análisis de sangre, radiografías
y otras técnicas para confirmar el diagnóstico. El tratamiento
es complicado y poco práctico para un comercio (no se trata sólo
de dar “vitaminas en polvo en la lechuga”). Como los animales
con deformaciones óseas no son adecuados para la venta (las deformaciones
permanecen casi siempre una vez curado el animal), se suele optar por la eutanasia
o la donación a particulares. La prevención es la que puede
ayudar en este caso: nutrición adecuada, condiciones del terrario (luz,
sustrato, temperatura, etc) adecuados…; puede ser interesante buscar
la colaboración de algún veterinario con experiencia en reptiles.
- Hipervitaminosis D: se está empezando a ver en algunos comercios,
sobre todo mayoristas que, para evitar la “enfermedad de los huesos”,
suplementan a los animales con vitaminas comerciales para reptiles o de uso
humano. Algunos productos comerciales que se venden como “vitaminas
para reptiles” o “para iguanas” tienen niveles altísimos
de, entre otros, vitamina D3, lo que puede provocar calcificación de
los túbulos renales y de algunos vasos sanguíneos.
- Prolapsos: los prolapsos de hemipenes y también los de cloaca, vejiga
o colon, se dan con facilidad en saurios. La resolución es quirúrgica.
- Tumores: en nuestra clínica estamos viendo cada vez más frecuentemente
neoplasias en saurios, tanto procedentes de tiendas de animales como de mascotas.
El diagnóstico es muy complicado (RX, endoscopia…) y caro.
- Enfermedades bacterianas: suelen ser secundarias a problemas de manejo y
mala higiene, y predominan las bacterias que causas problemas digestivos,
aunque también es posible que provoquen neumonía, septicemia,
abcesos, etc. El diagnóstico ha de estar basado en cultivos (atención
con Salmonella…), radiografías, antibiogramas...
- Parásitos: en comercios se recomienda despasitar contra nemátodos
de rutina a todos los saurios, aunque la incidencia de estos problemas no
es tan alta como en otros reptiles. También es posible encontrar amebas
(Entamoeba invadens) e infestaciones mixtas de otros protozoos como causante
de diarreas, anorexia y muerte. En instalaciones de Pogona vitticeps es frecuente
encontrar problemas con coccidios, muchas veces resistentes a las medicaciones
normales. Por eso no se recomienda desparasitar “para coccidios”
a los Pogonas si el diagnostico no está basado en un análisis
coprológico antes y después de los tratamientos.
Hay muchos más problemas infecciosos, de manejo, parasitarios, etc que
afectan a los reptiles. Es importante buscar asesoramiento profesional médico
para evitar tratamientos y diagnósticos inadecuados. También se
debería recomendar al cliente que compra un reptil que acuda a un veterinario
con experiencia en reptiles para que le asesore sobre las necesidades de manejo
y médicas de su nueva mascota.