Perfectamente aplomados, rectos, paralelos; dan sensación de cortos
y se aprecian claramente músculos y tendones. La longitud del antebrazo
ha de ser igual a la espalda. Fuertes de hueso con metacarpo potente y codos
bien adheridos al tórax.
Espaldas:
Oblicuas, redondeadas, musculadas y de longitud similar al brazo.
Brazo:
Fuerte y con codos pegados al tórax.
Angulo escápulo humeral:
Próximo a los cien grados.
Antebrazo:
Recto, corto y bien aplomado. De fuerte hueso.
Angulo húmero radial:
Próximo a los ciento veinte grados.
Caña:
Fuerte de hueso y potente. Vista lateralmente poco inclinada.
Pies:
De gato, dedos apretados, falanges fuertes y altas. Uñas y tubérculos
plantares duros. Membrana interdigital moderada y provista de pelo fino. Almohadillas
plantares amplias y duras. Uñas fuertes.
VII. MIEMBROS POSTERIORES
Vista de conjunto:
Potentes, musculados y de excelentes angulaciones. Correctos aplomos, corvejones
sin desviaciones, metatarso largo y fuertes pies. Proporcionan al perro la
fuerza, agilidad y empuje necesarios para pistear terrenos muy escabrosos
y con notables desniveles.
Muslos:
Fuertes y musculosos.
Angulo coxo femoral:
Próximo a los cien grados.
Piernas:
De media longitud, musculosas.
Angulo femoral-tibial:
Próximo a los ciento quince grados.
Corvejones:
Bien marcados, con nítida apreciación del tendón.
Angulo del corvejón:
Abierto; cercano a los ciento veinte grados.
Pies:
De gato, ligeramente ovalados. Más alargados que las manos. Presencia
o no de espolones que suelen ser simples, rara vez dobles, admitiéndose
su amputación.
VIII. MARCHA
La marcha preferida, es el trote, siendo largo, sostenido y económico.
Sin tendencia a la lateralidad ni ambladura.
Se prestará especial interés a los codos y corvejones durante
el movimiento.
Existen durante la marcha, tendencias naturales de la raza a caminar olfateando
con cabeza baja.