
Ya vimos anteriormente tano los
orígenes del Hámster como sus características y variedades principales, ahora nos centramos en sus cuidados.
No hay que olvidar que
los Hámsters son seres vivos y como tal, precisan de unos
cuidados básicos para que se mantengan sanos y fuertes.
Para
cuidar correctamente su Hámster,
todos los días hay que hacer dos cosas muy sencillas:
a.) Limpiar el bebedero y rellenarlo con agua nueva.
b.) Limpiar el comedero y reponer la comida para que tenga suficiente a lo largo de la jornada.
Todas las semanas es conveniente lavar la bandeja del fondo de la jaula, para mantener la higiene. Lo ideal es pasar un paño húmedo a cada módulo, sin ser necesario añadir detergente. En caso de emplear detergente, hay que poner mucha atención para retirarlo por completo y que no quede nada sobre la superficie que pueda poner en peligro la vida de su Hámster. Mientras realiza esta labor, puede depositar a su mascota en una cajita o en un recipiente alto, para impedir que se escape. Una vez limpia la bandeja y los módulos, deberá cambiar el llamado "lecho sanitario", es decir, la arena o virutas de madera que tenga dentro de la jaula.
Otras medidas a tener en cuenta es el mantenimiento de sus dientes. Debido a que los Hámsters son roedores domésticos, necesitan morder frecuentemente por lo que deberá facilitarle unos pequeños bloques de madera (disponibles en tiendas especializadas) para mantener sana su dentadura.
Es conveniente cambiarle cada cierto tiempo (por ejemplo, cada 15 días) los alimentos de su dieta, para que sea variada y rica en nutrientes. Puede darle algunas frutas o legumbres disecadas (ante la duda, consulte a su veterinario).