El escribir sobre el tatuaje canino puede resultar obvio para el cinófilo, criador y propietario profesional; sin embargo la mayoría de los aficionados y amantes de los perros desconocen o tiene poca información sobre el tema. El tatuaje al que nos referirnos no se reserva sólo para perros de pura raza, sino para todos los canes, ya que funciona y sirve de Archivo de Identificación. Este Archivo informatizado y centralizado de identificación de animales de compañía, tiene como finalidad primordial facilitar la localización de los propietarios de perros y gatos perdidos o robados. Mediante un código, que consta de seis caracteres, tatuado en la cara interna de una oreja o una pata, el animal queda identificado para todo el resto de su vida. El código es posteriormente introducido en un sistema informatizado y, e esta manera, el propietario puede ser localizado inmediatamente. El procedimiento para poder utilizar el archivo es sencillo y las ventajas que comporta este sistema de identificación son numerosas.
Mecanismo
El propietario de un perro que desee disponer de este servicio de identificación no tendrá más que solicitarlo a su veterinario. Una vez realizado el tatuaje del código correspondiente impreso en el documento, el veterinario cumplimentará todos los datos exigidos referentes al propietario, a la descripción del animal, la zona y la fecha del tatuaje, así como los propios datos del Centro Veterinario donde se ha realizado el mismo. El veterinario se quedará con dos copias, la "copia para el veterinario", la "copia para el archivo", y entregará el original al propietario del animal, que deberá graparlo en la Cartilla Sanitaria de su animal. Posteriormente el veterinario remitirá la copia correspondiente al archivo de identificación, siendo éste un paso fundamental, ya que el animal no se podrá considerar identificado definitivamente hasta que todos estos datos no estén debidamente introducidos en el ordenador del archivo.
Técnica
Existen dos tipos de instrumentos para realizar el tatuaje: las pinzas y el dermógrafo. Cualquiera que sea el empleado, el principio del tatuaje es siempre el mismo: una aguja de punta fina penetra a través de la epidermis y llega a la dermis, inoculando partículas de sustancia colorante (tinta grasa) que permanecen en la zona al retirarla aguja. La leve herida causada cicatrizará rápidamente y la tinta se enquista en la dermis dejando así una marca indeleble. Para la realización del tatuaje se procede bajo anestesia general del animal o con un profundo grado de sedación, para evitar que la manipulación provoque padecimiento. Por ello, es aconsejable aprovechar cualquier intervención que requiera anestesia para realizar el tatuaje. Para efectuar el tatuaje se empleará indistintamente la cara interna de una de las orejas o de las patas traseras o delanteras, teniendo en cuenta criterios de raza, tamaño, características morfológicas, o bien simplemente el deseo del propietario.
Ventajas
En la actualidad en Andalucía y en el resto de España la identificación de perros y gatos se realiza mediante la descripción más o menos detallada de las características morfológicas que se reflejan en la Cartilla Sanitaria y de una chapa numerada. También son utilizadas las fotografías y las huellas nasales. Obviamente ninguno de estos métodos reúne los requisitos suficientes Para garantizar que un animal se corresponde con la documentación aportada.
Las ventajas de este sistema de identificación son numerosas y evidentes:
- Es el único sistema que garantiza definitivamente y sin posibilidad de fraude la identificación individualizada.
- Consiste en una corta intervención veterinaria que no supone ningún dolor o molestia para el animal, ya que se realiza bajo fuerte sedación o anestesia general.
- Permite, gracias al control informático, la localización del domicilio del propietario en caso de extravío del animal.
- Dificulta y prácticamente impide el comercio de animales robados, tanto de perros de compañía como de perros deportivos (perros de caza, por ejemplo).
- Evita las eutanasias innecesarias ya que facilita a los servicios de recogidas municipales (perreras), así como a otro organismos públicos y privados (sociedades protectoras de animales, sociedades caninas, etc.), ponerse en comunicación, a través de los veterinarios, con el propietario del animal.
- Facilita la observación antirrábica en caso de agresión, así como el control de cualquier otra enfermedad.
El coste económico es mínimo, si se tienen presentes las ventajas que reporta, situándose en un precio de 30 euros.
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